E: Pari, es un honor poder hablar con vos en este día tan especial y tan triste para todos nosotros, los amantes de la poesía. Recordamos a tu madre con gran adoración, pero queremos que nos cuentes sobre ella. ¿Cómo fue vivir a su lado en Francia? ¿Llevaban una buena relación?
Pari: Ay, maman, qué decir de ella. Una mujer imponente, revolucionaria, con sed de rebelión. A lo largo de los años mis pensamientos e ideas sobre ella cambiaron abruptamente.
Mis primeros años de vida los pasamos en Kabul, mi madre, mi padre y yo. No tengo recuerdos significantes sobre aquella época, pero me cuidaban muy bien. Solía pasar tiempo con ambos.
Tiempo antes de iniciar la guerra soviética, vine a vivir con maman a Francia. Fue una decisión tomada por ella y todo lo que hizo, lo hizo por mi bien.
Alcanzada mi adolescencia, mi relación con ella fue debilitándose. Para ella no fue fácil tenerme sola, y menos con el tipo de vida que llevaba. Supongo que para maman siempre signifiqué una carga. En algún punto siento haberla decepcionado porque nunca llegué a ser como ella esperaba que fuera.
No la culpo. Maman, una mujer que desahogaba su terrible pasado y sus ideales de libertad en la poesía y el alcohol; con una hija introvertida y dedicada a algo tan exacto como las matemáticas.
Por más de tenerle mucho cariño, siempre supe que había algo que me faltaba. Una pieza del rompecabezas extraviada. Mi madre siempre solía decirme que no se veía en mí. Y lo cierto es que yo tampoco lo hacía.
Lo que siempre había esperado de ella era el factor que me permitiera unir los jirones sueltos de mis recuerdos para convertirlos en una suerte de relato coherente, pero maman nunca decía gran cosa. Siempre retenía detalles y me mantenía al márgen de mi pasado, hasta que dejé de preguntar.
Con el tiempo (mucho después de su muerte) un hombre logró contactarme, y me enteré de todo aquello que maman me había ocultado y yo siempre sospeché. Nila no era mi madre biológica.
E: Imagino habrá sido un gran golpe. De todas formas, ¿cómo pudiste encaminar tu vida luego de su fallecimiento?
Pari: Por supuesto significó un enorme dolor. Yo desde pequeña solía recibir llamadas desde los hospitales, diciendo que mi madre estaba mal, que había tenido un accidente, o situaciones por el estilo. Generalmente relacionadas con su adicción al alcohol. Con cada llamada solía pensar ''esta vez es en serio'' y temía su partida.
Es terrible esta confesión, pero al enterarme de su suicidio, no pude evitar sentirme culpable. Antes de que preguntes por qué, me voy a adelantar a contarte brevemente una historia, sobre un romance compartido con mi madre.
Él se llamaba Julian, y fue amante de mi madre durante seis meses cuando yo tenía aproximadamente 14 años. Recuerdo perfectamente haberme sentido atraída por él desde un principio. En poco tiempo acabó su relación, pero diez años más tarde volví a encontrarme con ese hombre, al cual los años lo trataban muy bien. Definitivamente enterarse de mi relación con Julian fue algo que mi madre no aprobó, y sé muy dentro mío que fue la gota que rebalsó el vaso. El último empujoncito de mi madre hacia su decidido final.
Los años pasaron, seguí con mi vida, terminé mi relación con él poco tiempo después de la muerte de maman.
Me casé con Eric, ese hombre maravilloso que me estabilizó y acompañó. Tuvimos tres maravillosos hijos: la mayor, Isabelle. Alain el del medio, y Thierry, el menor.
E: ¿Podrías contarnos cómo es tu vida y la de tu familia actualmente? ¿Cómo recordás a tu madre hoy?
Pari: Bueno, hace ya bastante tiempo que enviudé. A los 48 años, al igual que mi madre.
Mi hija Isabelle me acompaña y visita día por medio luego de dejar a sus hijos en la escuela. Está casada y vive con su marido Albert y sus hijos. Me ayuda mucho ya que mi enfermedad en las articulaciones me ha reducido bastante mis actividades, motivo por el que me jubilé antes de tiempo.
Mi hijo Alain es asesor financiero y vive en Madrid con su esposa Ana y sus cuatro hijos.
Del menor, Thierry apenas recibo noticias, está en África en la zona oriental del Chad, trabaja en un campo de refugiados de Darfur.
Como verás, haberme enterado de la verdad de mi pasado, no pudo quebrar el suelo firme que construí todos estos años.
Hoy recuerdo a mi madre con cariño, aunque no niego que suele dolerme la culpa de vez en cuando. En el último tiempo la he extrañado mucho, y sin duda me hubiese compartido con ella muchos momentos que siguieron en mi vida. Suelo imaginar cómo se hubiese llevado con sus nietos y lo lindo que hubiese sido compartir ciertos momentos como mi casamiento. A Isabelle desde muy chica le ha gustado leer poemas de maman, y sé que se hubiesen llevado muy bien. Además creo que se hubiesen entendido muy bien con Thierry. Veo mucho de ella en él.
E: Muchísimas gracias Pari por haber sido tan abierta, y en esta breve entrevista haber confiado en contarnos un poco de tu historia y la de tu madre, esta intrigante mujer que nos dejó los poemas más salvajes que gritan libertad.
EXCELENTE TRABAJO!!!!MUY BIEN!!!!
ResponderEliminarUn excelente reportaje , que muestra con detalles el vínculo entre Pari y su madre, y la personalidad de ambas. Una historia compleja y fascinante. Felicitaciones ! Un gran trabajo . Continuaré visitando el Blog
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